Estrategia...

Desde que la vi, pensé en ella durante cada noche. Era un constante ir y venir de ideas, sueños y fantasías, adornadas con unas pequeñísimas dosis de realidad. Era una tortura constante que un día decidí terminar, de nada servía eso que yo sentía si ella no lo sabía, si ella no sabia que cada noche pensaba en ella.

La estrategia era simple, llegó a mi mente durante una de esas lloviznas de media tarde donde no tienes ganas de hacer nada. Ojeaba un libro de cuentos cortos del negro, Fontanarrosa, de los que te hacen reír en cada pagina y te ayudan a pasar por intelectual en cualquier parte (son mas de 800 paginas), y pensé: - mañana le diré todo directamente, la sorprenderé-.

Y así pasó. Al verla saliendo del ascensor me le acerque y le dije: Oye, te casarías conmigo? Sus ojos demostraban que había logrado acertar con mi primer paso, estaba sorprendida. - No, creo que vas demasiado rápido - me dijo mientras se revelaba en su cara una sonrisa coqueta. Ok, tienes razón, creo que lo correcto es que seamos novios. - Mmmmm, no, por ahí tampoco es - respondió. Bueno, será que por lo menos tomas café?. Era mi ultimo recurso.

Y tomó café, y comió conmigo durante algunas noches. Descubrí que tenia teléfono y usaba MSN, que era mas linda de lo que creía, pero menos de lo que yo estaba dispuesto a confesarle. Y vivimos buenos momentos, nos conectamos, eramos una de esas parejas que todos ven con envidia, solo risas y cariño. Hasta que se lo pedí, y me dijo que solo después del matrimonio.

Por eso ahora arranco por ahí, uno ya no esta pa' todas esas vainas...

Que mejor para acompañar esta historia que los del Cuarteto de Nos.



DOC

Comentarios

  1. Tardo, pero estoy aqui...me encantó sus palabras...quiero volver más veces...
    Besos,

    Raquel

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por comentar este blog, a plata blanca me parece una putería que paricipen.

Entradas populares